Antes de una conversación difícil, vale la pena escribir qué ocurrió, cómo te afectó y qué te gustaría acordar. Separar esas tres cosas ayuda a hablar con más claridad.

Habla de hechos concretos

«La entrega llegó después de la fecha acordada» permite conversar sobre una situación. «Nunca te comprometes» convierte esa misma situación en una etiqueta personal.

Pregunta antes de asumir

Explica tu perspectiva y pregunta qué sucedió desde el otro lado. Puede haber información que todavía no conoces.

Propón un siguiente paso

Un acuerdo pequeño y verificable suele ser más útil que una promesa general. Definan una fecha, una acción y un momento para revisar cómo les fue.